EL AUTO-ENGAÑO LABORAL SEGUNDA PARTE

Autor: Cassandra Lyne - 08/01/2018

Es fácil perderse cuando se desconoce el camino.

Cuando no sabes quién eres es muy fácil seguir los pasos que dictamina la sociedad y caer en un estereotipo e intentar vivir acorde a él.

Nadie me había puesto una pistola en la cabeza y obligado a tener un trabajo como secretaria de dirección en una de las empresas internacionales más importantes de Madrid. Nadie. Pero allí estaba yo, intentando sobrevivir y emperrada en que ese era mi lugar.

No me creía merecedora de poder obtener algo distinto y mejor. Es más, aquello ni se me pasaba por la cabeza. Tenía la creencia de que para una persona sin estudios haber llegado a ser secretaria de dirección dentro del mundo empresarial era un logro y que jamás llegaría a ser nada más.

Soñaba con ser cantante. Tengo un talento para la música pero no creía que podía hacer nada real con él. Me gustaba la moda y estudié para ser Personal Shopper. Aún recuerdo intentando montar aquel proyecto en la peluquería de un amigo y decirle: -“Yo en realidad lo que quiero es asesorarles la imagen y después motivarles, subiéndoles la autoestima dándoles charlas”.

Toda la vida lo había tenido delante pero no lo había sabido ver.

A veces tienes que perderte para encontrarte.

Recuerdo contarle a varias personas mi idea de convertirme en Personal Shopper y la respuesta de todo el mundo: -“Eso no funciona. No va a ningún lado. De eso no se puede comer. Da gracias que tienes un buen puesto de trabajo y de que has llegado hasta dónde has llegado y sin estudios. No quieras estropearlo ni tentar a tu suerte”

Pronto se me quitaron las ganas de continuar soñando. Ahora he llegado al entendimiento de que cuando tú tienes la valentía de querer salir de la zona de confort, pero los que tienes a tu alrededor no la tienen, intentarán disuadirte para que no hagas algo que ellos no se atreverían a hacer. De esa manera seguirías estando al mismo nivel donde están ellos sin hacerles sentir incomodos con sus propias limitaciones.

¿Qué quiero decir con todo esto? Que si tú lo logras y los de tu alrededor no, les incomodarías tanto que incluso te llegarían a criticar y a juzgar, simplemente porque les habrías demostrado que tú tuviste más valor que ellos, y que lo que ellos no se atrevían a hacer porque no lo veían posible, tú si lo has hecho.

¿Alguna vez has tenido un sueño laboral y te lo han tirado abajo las personas que te rodeaban en ese momento?

¿Te has sentido ciego alguna vez ante una situación laboral para la cual siempre tuviste la respuesta delante y no eras capaz de verla?

O por el contrario, ¿has sentido alguna vez que los de tu alrededor no querían que triunfaras y aun así triunfaste?

Continúa en el post: EL AUTO-ENGAÑO LABORAL TERCERA PARTE