SOBRE CASSANDRA LYNE

 

Nací en Rochester, Pennsylvania, Estados Unidos, en un pueblecito tan pequeño de unos 4.000 habitantes que creo que no sale en ningún lugar en el mapa.

Comencé la década de los 80 naciendo en el primer mes del año.

De madre Española y padre Afro-americano. Casados y divorciados un par de años después de mi nacimiento. Mi madre regresó conmigo a España donde me crie.

Crecí en una España, la cual yo sentí  por aquel entonces, profundamente racista.

Era una niña distraída. Con un mundo interior muy grande. Sumergida en mis fantasías. Considerada mala estudiante por familiares y profesores. Hoy en día a esto le han dado un nombre: Trastorno de déficit de atención.  Lo cual en mi opinión no es más que palabrería. Escribí un libro con 11 años de edad. Y otro con 14. Estos libros jamás fueron publicados, pero junto con la revista Magazine que escribía y hacía yo en folios semanalmente, eran leídos por mis compañeros de clase. Así que de déficit de atención nada, ya que era un crack en otras materias y áreas, a las que sí que le prestaba la suficiente atención como para llevarlas a cabo. Simplemente, el sistema de educación Español no iba conmigo.

Aun así todas estas etiquetas impuestas por el mundo de los mayores que me rodeaban, yo creo que afectan a cualquiera, sobre todo cuando eres un niño y tuvo un alto impacto negativo en mi persona. Crecí creyendo que era una autentica retrasada mental. Una lenta de aprendizaje. Un cero a la izquierda, una inútil que jamás llegaría a nada. Como mi profesora de pre-escolar, que con 4 años se atrevió a decir que yo jamás llegaría a aprender ni a leer ni a escribir y, mira tú por donde, hoy en día escribiendo libros es una de las formas con las que me gano la vida.

Las creencias que tenemos sobre nosotros mismos emiten unos pensamientos, que se convierten en formas de hablar, de actuar y por consiguiente de vivir. Las creencias se convierten en nuestra realidad y la mía fue una realidad bastante autodestructiva.

Mi adolescencia tormentosa, sin amor hacia mí misma. Mi abuso de las drogas, la desesperación de vivir otra realidad que no fuera la que yo misma, sin saberlo, me había creado, el sentirme sin rumbo, perdida, ahogada en mi propia ignorancia me llevó a coger un avión en el año 2000 y marcharme a USA a conocer a mi padre.

Buscando un mentor, respuestas, mejorar mi persona, entender la vida y coger un impulso que me ayudara a ordenar mi cabeza y después por consiguiente mi vida, terminé viviendo una de las pesadillas más horrorosas que haya experimentado. Aquello duró algo más de cuatro años y el infierno por el que pasé con sus enseñanzas y aprendizajes lo convertí en un libro de autoayuda que se llama; Levántate y Anda, que puedes comprar en esta misma web.

En él recojo las partes de aquella experiencia que me ayudaron a crecer y a comprender que soy mucho más que una etiqueta. Soy mucho más que una “mala estudiante” o que un “déficit de atención”. SOY, y eso ya en si es más que suficiente.

Sólo por SER es suficiente para dar y recibir AMOR.

Siempre he sido una persona de hacerse preguntas:

No obtuve todas las respuestas así sin más a todas mis preguntas, en una sola tarde, pero las he obtenido. A esas preguntas que te acabo de exponer y a muchas más.

Con el tiempo la vida me ha ido llevando y poniendo en el camino a las personas que necesitaba para crecer y avanzar y las situaciones que tenía que vivir para ir forjándome.

No ha sido fácil, para nadie que haya vivido una situación extrema lo es, pero ha merecido la pena, ya que todo eso me hace ser quién soy a día de hoy y de eso estoy orgullosa.

Cuando regresé de USA  España, volví siendo otra persona. Estaba todavía más rota que cuando me había ido pero con las cosas bastante más claras sobre lo que quería y ya no quería. La vuelta fue muy dura. Reencontrarme con un pasado que me recordaba quién había sido, pero ya no era, no me permitía volver a encajar, lo cual era duro, pero bueno. Cuando sientes que ya no encajas es porque tu crecimiento ha llegado y es hora de mover ficha en otra dirección del tablero de la vida. Pero crecer y madurar, duele.

La vida tiene una manera mágica de proceder y como todo tiene un orden preestablecido, debes respetarlo y asumirlo. Aceptar los procesos, los cambios y los retos.

La vida continuó y después de estar 7 años de mi vida auto engañándome a mí misma trabajando en puestos de administrativa en el mundo de las oficinas, me derrumbé y me hundí en un pozo de desesperación. Trabajaba en algo que no me hacía feliz pero CREÍA que debía de hacer ya que para alguien sin estudios como yo, era una gran oportunidad laboral y no podía aspirar a nada más.

Tenía 28 años y me acababan de despedir de lo que fue mi último trabajo como Secretaria de Dirección para una de las empresas más grandes de Madrid. Estaba enfermando así que supongo que mis plegarias fueron respondidas. Después de esto decidí cambiar de actitud y de ámbito laboral y buscar en otro terreno donde no me había atrevido nunca a trabajar.

Así es como terminé trabajando durante un año como azafata de congresos donde fui testigo de momentos históricos como La Alianza de las Civilizaciones del gobierno de Rodríguez Zapatero en 2008 y eventos similares. Aquello me dio la vida. Me daban puestos de responsabilidad y me lo pasaba en grande con los compañeros de trabajo. Por primera vez en mi vida me reía y podía ser yo misma, más o menos, en un puesto de trabajo. Sólo duró un año ya que económicamente no me daba lo que yo quería, pero el chute de energía positiva fue necesario.

Di algún tumbo más a nivel laboral hasta que terminé trabajando como profesora de inglés en 2011. Las cosas cambiaron drásticamente ya que yo también había cambiado y crecido a lo grande. Mejoré y crecí mucho más todavía como persona y así hicieron mis ingresos que se duplicaron y a veces  hasta triplicaron.

Siempre he tenido una gran pasión por emprender mi propio negocio y con las clases de Inglés lo vi claro. Monté mi primera escuela de inglés a la cual llamé Do You Speak English? School.

Fui rápida viendo cuales eran las auténticas necesidades que tenían los alumnos de mis clases y con la capacidad creativa que tengo diseñé cursos especializados para aprender inglés de una forma más emocional y práctica y menos tradicional.

A esta forma de enseñar lo llamé Método Moye y a día de hoy ha ayudado y sigue ayudando a mejorar el nivel de inglés de muchísimas personas.

Tener a mis propios profesores trabajando para mí me enseñó muchísimo sobre liderazgo y comunicación.

Ahí estuve varios años y las clases privadas, mezcladas con todos los libros de crecimiento personal que llevaba leídos desde el 2006, se convirtieron en sesiones de Coaching.

No era que yo lo fuera buscando, pero cierto es que cuando le creas un espacio a la persona para desahogarse o simplemente ser, cosas mágicas suceden. Creo que eso también va  acompañado con mi forma de ser, no me suele costar que las personas  se abran y sientan ganas de hablar conmigo de sus asuntos o de cosas que les preocupa.

Esto unido a una gran necesidad que traía desde que volví de USA de dignificar a las personas que tuvieran una baja autoestima, me llevó a hacerme un programa Superior de Coaching Evolutivo, Organizacional, PNL y Sistemas en la gran Escuela Increscendo, donde me formé como Coach en Coaching I y en Coaching Avanzado e hice un curso de Oratoria con PNL.

Me he formado en Laín Research and Education donde he participado en tres de los cursos más selectivos de su creador. El evento Intensivo Vuélvete Imparable donde aprendí técnicas de crecimiento personal,  Las mentorías Best Seller donde escribí mi libro Levántate y Anda, y La Mente Maestra donde perfeccioné las técnicas de Marketing y venta de un Best Seller. Todo esto de la mano de Laín García Calvo, que es el Coach número 1 de habla hispana.

He querido sentir la transformación en mi misma. Vivir el cambio y observar el fruto de los resultados antes de ponerme ante nadie y decirles que puedo acompañarles en su proceso de cambio a través del autoconocimiento.

Me he convertido en otra persona. No soy la que se fue a USA, no soy la que volvió, tampoco soy la que comenzó en todo esto del crecimiento personal hace ya 11 años. Soy una muchísimo mejor versión de mi misma. Madre de dos niños preciosos, Creadora, Profesora, Escritora, Mentora, Coach, Cantante y Compositora.

Hoy en día sobretodo, soy Mentora y Coach en cuanto al crecimiento personal de muchas personas se refiere. Lo que más me gusta es lo que aprendo a través de ellas ya que yo al igual que los demás, todavía y hasta el día en que me muera, estoy abierta,  aprendiendo, creciendo y disfrutando en esto que llamamos vida.

No quería dejar de mencionar, que a lo largo de todos estos aprendizajes que he hecho por mi trayecto de vida, la música siempre me ha acompañado y ha sido parte de mi esencia y de mi crecimiento.

Soy una mujer con varios talentos y quiero usarlos de manera consciente para el beneficio de la humanidad. Yo he venido a ser comunicadora y a transmitir un mensaje de positividad ya bien sea a través de mis canciones, a través de mis libros, conferencias o talleres.

Es más, para el libro Levántate y ANDA he compuesto una canción que se llama “I’m gonna Shine” y he grabado un vídeo musical que puedes ver a continuación que van incluidos dentro del libro.

Es una canción a la libertad. Es una canción de reclamo a un estado mental y emocional necesarios para salir de un bache y recuperar el control de nuestras vidas. Espero que os guste.

Para más información sobre las canciones y sobre el porqué de mi cambio a la hora de escribir las letras de mis canciones, puedes seguir mi blog.